Callo, ¿por qué espero el destino?
si solo hay suelos, y hojas por escribir,
Ya la esperanza es un anciano,
que espera su madera y su suelo,
¿por qué hablo del suelo?
Él me impide navegar, me impide volar
Solo puedo ver senderos,
Sin orillas y sin flores.
¿o acaso, es la lejanía?
¡No! Piso y siento la tierra,
Su fragancia húmeda, de lluvia que cayó.
Cayó.. cayó, sin llegar al sur.
¿dónde estará el rocío?
Él empieza las gotas que se deshacen sin llegar
..y yo las termino como gotas de sal.
Hablo, ya no espero nada,
En la espera está la flor que nunca abrió,
Que sentado algún viejo espera,
Como las rocas de las orillas,
Saben que siempre habrá marea,
Siempre habrá horizonte.
Autor: Diego Sagavia
Todos los Derechos Reservados
10 Junio 2009 at 1:05 am
Gracias al horizonte que siempre es esperanza si mantenemos la mirada siempre alerta y acostumbrada,y los posibles trayectos por encima de lo evidente hacia la lejanía incierta…
18 Septiembre 2009 at 3:09 pm
que bonito lo que dice este texto…