Llegado el momento Siriaco se dio cuenta que la soledad de los lugares inhóspitos como aquel, aumentaba la llegada de la vejez, así mismo llego a la conclusión de que no podría evitarlo, a pesar que siempre estuvo consciente que el envejecimiento era algo que pasaría, no se lo imagino materializada en arrugas o en trozos colgantes por todo el cuerpo, al menos se había hecho a la idea de que, si pasaba, seria tan lento que moriría antes de notarlo, por lo tanto cuando aquel día cuando despertó, sorprendido por soñar con mujeres de voces misteriosas y anormalmente vestidas con algo parecido a un coco en sus manos, lo primero que hizo fue olvidar su sueño, algo que jamás haría, para descubrir que el diminuto árbol plantado para reemplazar al de algodón incendiario se había secado y con el se había ido cualquier recuerdo de su juventud para ser reemplazado por el del sueño exótico , el del árbol muerto y el de su futura vejez que lo golpeo inesperadamente pero de manera certera para el resto de su recién adquirida existencia.
Fingió cuando Fredesminda apareció para esperar que el árbol empezara a dejar caer las hojas, para disponerse a barrerlas apenas tocaran suelo, esta vez noto la mirada boba de su marido cada vez que el vaivén de la escoba consumía la costumbre de todas las tardes, pero a pesar de que barrio con toda la fuerza que tenia no lograba levantarlas del suelo, parecían pegarse con la tristeza que irradiaba la mirada de su marido, fastidiaba le pregunto que era lo que pasaba a lo que el respondió sin ganas:
- no tenemos hijos y los necesitamos por mas que barras
- y sabes que no me tocaras nunca – le respondió ella con la misma seguridad con la que agarraba el mango de la escoba
- no importa podemos engendrarlos con la imaginación
6 Mayo 2008 at 4:15 pm
holaaaa a toooosss komo estan… ejeje aki ta mi hi5
http://angel-jesus007.hi5.com
5 Marzo 2009 at 2:21 pm
esta bien culero jaja
5 Marzo 2009 at 2:22 pm
esta bien culerooooooooo jajaa
chinguen a su madre